Tomas,
funas y troleos son cada día más comunes entre personas que se hacen llamar
tolerantes. Si usted no concuerda con lo que ellos piensan, tenga por seguro
que recibirá algunos de estas expresiones.
"No comparto tu opinión pero daría mi vida por defender
tu derecho a expresarla". Éstas palabras de Voltaire, uno de los máximos
representantes de la Ilustración, refleja lo que deberíamos buscar como especie:
La tolerancia. Pero ¿Somos realmente tolerantes? ¿Tenemos la
capacidad de respetar la opinión de terceros a pesar de no coincidir con ella?
Al parecer no.
Hoy
vemos que si alguien aparece dando una opinión impopular que desagrade a las
masas, será inmediatamente reprimido por aquellos que se sienten dueños de la
verdad. Un ejemplo claro es Twitter, donde si usted dice algo contra lo que la
mayoría piensa, tenga por seguro que será "troleado"; es decir,
invadido por insultos u ofensas hacia su persona, todas sin ningún tipo de
argumentos. Lo invito a hacer la prueba: Escriba que está contra la legalización
de la marihuana y verá lo que ocurre.
Claro,
aquellos que se declaran "tolerantes" tienden a ser destructivos en
su opinión, impidiendo que alguien piense distinto a ellos. Es así como vemos a
diarios "funas" contra personas que aparecen en los medios. El ex
Alcalde de Providencia, Cristián Labbé, quien no es santo de mi devoción, sufrió
un escupitajo por una persona al momento de votar en las pasadas elecciones de
su comuna. Asimismo, y para no politizar el tema, la ex Presidenta Bachelet
hace poco también fue víctima de lo mismo mientras se encontraba en campaña. ¿Esa
es la forma de expresar un descontento? ¿para eso querían de regreso la
democracia estos "niños"? y lo triste es que son pocos los que se
atreven a levantar la voz. La clase política sigue muda.
Pero
el problema no queda ahí. Si usted realiza una denuncia por estos actos, dé por
hecho que no recibirá ayuda. Hoy el delincuente tiene más derechos que las
víctimas. Ellos pueden destruir nuestras calles, golpear a nuestros Carabineros
e incluso quemar nuestra bandera patria. Pero claro, si les dicen algo a estos
"niños" entonces es "represión" y abuso de los DDHH. Mi
pregunta es ¿Tiene derechos alguien que lanza ácido a Carabineros, que los
golpea con una tabla de Skate, o que
les lanza una Molotov? ¿Dónde están sus deberes? Quizá usted dirá "pero
los Carabineros también abusan", y claro que es así; esto no es una
defensa a Carabineros, sino al deber de respetar que tenemos como ciudadanos.
Si la autoridad abusa de su cargo, que reciba todos las sanciones posibles,
pero no nos equivoquemos, que no se pierda el sentido de la autoridad, sino
vamos a parar a cualquier parte. Lamentablemente las huellas de la dictadura
aún calan hondo en muchas personas.
Sigamos.
¿Alguien le ha dicho a los jóvenes que las tomas en nuestro país son ilegales?
Claro que no, no es popular. Lo popular es apoyarlos a ciegas, sin considerar
que contamos con un Estado de derecho que nos rige. Pero no, con los "niños"
hay que dialogar, sino se pueden enojar. Entiéndase bien, no estoy contra que
exijan sus derechos, pero sí contra que coarten
la libertad de asistir a clases de alumnos que sí quieren estudiar. ¿Quién ha
dicho algo para defenderlos a ellos? Nuevamente, nadie.
Así
es la intolerancia de los tolerantes, personas que imponen su opinión por sobre
la del resto sin respetar que otros puedan diferir con ellos. Y tengan claro,
si no están de acuerdo con lo que ustedes dicen, los insultarán , los
ofenderán, les escupirán en la cara, y si es posible divulgarán sus datos
personales para amedrentarlos. Así de "tolerantes" son, y créanme que
se hacen sentir.
Hablan
de Derechos Humanos, pero no entienden que uno de los Mayores Derechos humanos
es el respeto por la diferencia. No por pensar distinto somos enemigos, no por
estar en contra en lo que piensan las masas somos peores, y no por hablar más
fuerte se tiene la razón.
Vivimos
en una sociedad que está entregando malas señales. Si usted roba, a la semana
estará libre; si usted escupe, ni piense en condena porque no la tendrá; pero
lo peor de todo es que si usted mata a una mujer mientras conducía a exceso de
velocidad y bajo los efectos del alcohol (estoy siendo suave) no se preocupe,
con suerte su pena será firmar quincenalmente y le suspenderán su licencia, a
lo más, por un par de años. Así que ya sabe, mate, robe y escupa, que en Chile
eso no tiene pena.
En
definitiva, la invitación es a escucharnos, a respetarnos, a tolerar al que
piensa distinto aunque no esté de acuerdo con él; así crecen las personas,
sacando lo mejor del otro. De seguro mucho de lo que dije pudo haber causado
algún grado de molestia en usted, pero créame "prefiero asumir riesgos
diciendo lo que pienso, que ser popular escondiendo mis convicciones".

Comparto tus dichos, es muy cierto que en nuestros tiempos nadie inculca los deberes, solo exacerban los derechos. Donde queda la responsabilidad que nos caben como padres de todos esos niños y jóvenes que pasan como langosta, destruyendo todo a su paso cada vez hacen valer sus derechos a expresarse. Estamos inmersos en una sociedad demasiado permisiva y cero responsabilidad, acostumbrados a lo deshechable, a lo instantaneo y a no respertar el pensar del otro, y que no siempre tiene que coincidir con el de uno, ya no habemus democracia.
ResponderEliminarLo que dices es verdad, pero creo que el termino no es " huellas de la dictadura", si mas bien utilizacion y manoseo de la dictadura, en la actualidad se levanta como bandera de lucha o ataque, el haber estado o estar a favor o en contra de lo politicamente correcto. Si uno no esta de acuerdo con el matrimonio homosexual, entonces se le escupe que apoya a la dictadura, dictadura de que?
ResponderEliminarSe manosea y divide al pais gratuitamente por este hecho y se amparan los peores hechos delictuales, no solo en las protestas si no los robos al erario publico, con la excusa que la dictadura aqui o alla. Nuestra clase politica es cobrade y enferma, no de salud si no de miedo a nos er politicamente correcta a perder un votito, y vive contemplando como meta no el poder para sacr adelante el pais, si no para conseguir una peguita.
Muy cierto lo que escribes. Solo una cosa, la mayoría de los colegios o establecimiento "tomados" es por votación.
ResponderEliminarsaludos
@israelrubilar
Me encantó tu columna. La educación que recibíamos al interior de nuestros hogares casi no existe actualmente, los padres van muy apurados por la vida intentando ganar más dinero para proveer de cosas materiales a sus hijos, lo que resta tiempo para comer juntos, conversar, entregar valores. Un hijo mío jamás va destruir para expresarse, puedo poner las manos al fuego por ellos, no participan en marchas precisamente porque saben que en ellas habrá violencia, destrucción, porque sacan a relucir lo peor de grupos que le hacen un flaco favor a los movimientos legítimos de nuestra sociedad.
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