domingo, 21 de abril de 2013

LIBROS SIN IVA: AUMENTEMOS LECTORES, NO IMPUESTOS

Cuatro de cada cinco chilenos estima que los libros son caros y que el precio es una dificultad para su acceso. A su vez, el 54% compraría más libros si éstos fuesen más baratos

El próximo 23 de Abril se celebra el "Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor", y con ello volverá a escena la típica discusión que se viene dando desde 1976, cuando se aprobó el impuesto que hoy rige a la lectura en nuestro país: un 19% de Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Pero, ¿Qué significa que a los libros se les aplique 19% de impuesto? en términos simples, que el Estado de Chile, específicamente el Fisco,  se apropie de casi un quinto del valor real de cada ejemplar. Esto significa que un libro que hoy cuesta diez mil pesos, en la realidad debiera costar ocho mil cien pesos. La cifra no es menor, porque si lo pensamos bien, el disminuir el impuesto permitiría que sectores con menor poder adquisitivo se animen a comprar libros, y así promover una lectura más amplia dentro de la sociedad, dejando de ser -como lo es hoy- un espacio exclusivo para personas con altos ingresos.


Además de ser el país con mayor impuesto al libro en Latinoamérica, somos el segundo mayor en el mundo, sólo detrás de Dinamarca que aplica un 25% de impuesto al mismo. Lo curioso es que  Chile es el país del sur donde más se lee, con 5,4 libros por año, según los datos entregados por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, CERLALC. Junto a ello su Director, Fernando Zapata, señaló que "Desde el punto de vista cuantitativo han aumentado los lectores en la región, pero la lectura profunda se ha acabado".


Pero no todo es tan malo, ya que Bolivia, uno de los tres países que aplicaba IVA al libro -junto a Guatemala y Chile- ha pasado a formar parte del grupo de los países que no aplican tal impuesto, de manera que el pasado mes de marzo el Congreso de dicho país aprobó la ley que permitirá, entre otras cosas «una tasa cero de Impuesto al Valor Agregado y a las Transacciones en la venta de libros de producción nacional y extranjeros», lo cual a todas luces es una excelente noticia.

Luego que la ley comience a ser aplicada en Bolivia,  el panorama en América Latina será el siguiente:


Países dentro de la región que no aplican Impuesto al libro




Luego de ser aplicada la ley en Bolivia, sólo quedarán 
dos países con Impuesto al libro: Guatemala y Chile


En la actualidad, existe un campaña social que busca reunir firmas para la eliminación total del impuesto. Este movimiento se llama "Libros sin IVA", el cual exige un tratamiento tributario especial en la materia. "El libro no es un producto cualquiera, tiene efectos positivos difíciles de cuantificar, y que en el soporte que sea, impreso o digital, sigue siendo uno de los principales vehículos del conocimiento, de entretención y de construcción de una ciudadanía reflexiva e inclusiva", indican en su sitio Web www.librossiniva.cl


Más de 50.000 personas ya se han sumado
 a la campaña que pretende eliminar el IVA al libro

Sin embargo, tras la problemática del Impuesto existe un tema más de fondo, y es ¿qué nos ha ocurrido como sociedad para permitir este cobro por más de treintaicinco años? Han pasado distintos gobiernos entre medio y nadie ha hecho algo al respecto. Pero lo más grave aún es la permisividad con la que funcionamos como ciudadanos ante lo que pasa frente a nuestros ojos; léase impuesto a la bencina o cobros en carreras universitarias, por poner un par de ejemplos. Es más, según el equipo de "Libros sin IVA" "hay una serie de otros productos y servicios que están exentos de pagar IVA, como la importación de pertrechos militares, los autos usados, los pasajes de avión, etcétera, y otros pagan un IVA diferenciado, como la construcción. ¿Por qué no el libro?", se preguntan los creadores de la campaña.


Si en Argentina se aplicara el mismo Impuesto que en Chile, lo más probable es que la gente saliera a las calles y ensordeciera en ambiente con los famosos "cacerolazos". En cambio en nuestro país la realidad es muy distinta. Aquí se toma con más pasividad ciertos problemas que nos afectan a todos, algo que a todas luces debemos cambiar. El país trasandino está exento de cualquier impuesto al material editorial, donde un artículo de la constitución de 1988 le confiere a los libros inmunidad tributaria. Entonces sólo cabe preguntarse ¿Por qué en Chile eso no ocurre? Quizá el tema más que ser económico, pasa a ser cultural. 


En definitiva, el  problema de fondo es mayor que una simple eliminación de un  impuesto, y es que el Estado de Chile, independiente al Gobierno de turno, no ha promovido un cambio sustancial en la forma de hacer y promover la cultura. Los libros, el teatro y el cine son muestras de aquello. Se necesitan políticas sustentables a largo plazo que permitan acercar a las personas al mundo del arte, y eso no se logra con una simple eliminación del IVA, pero es innegable que el hecho hacerlo significaría una señal positiva, la cual apunta en la dirección correcta.  Y es que tal como dijo el gran Jorge Luis Borges "Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído". 

8 comentarios:

  1. Estimado, comparto plenamente lo que expones. Tanto así que me gustaría saber si me permitirías colocarlo como un artículo en una revista. ¿Puede ser? Me gustaría poder hablar de esto contigo. Saludos

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    1. Claro que sí, yo feliz. Escríbeme en Twitter (@mgarcia1057) para darte los datos por DM y conversamos. Un abrazo.

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    2. Estimado, lo acabo de hacer, la verdad es que no uso mucho Twitter. Por si lo he realizado mal te dejo mi user (@KaramazovFiodor)

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    3. Si gustas dame tu correo y te escribo. No me aparece el user en Twiter.

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  2. el eliminar el impuesto al libro no es suficiente en absoluto, ni siquiera en términos económicos porque el libro sigue siendo caro para muchos sectores, sobre todo para el que lee, y perdonen que sea estigmatizadora; pero es evidente -el gobierno actual, por ejemplo, lo ha demostrado- que la clase alta no lee.
    por otro lado, el hecho de que se vendan o no libros, no es signo de lectura. se debe empezar por el fomento a la lectura. sin embargo, si siguen apareciendo iniciativas de recreación mercantilistas terribles como kidzania u otras herramientas destructivas de la imaginación; será imposible generar amor hacia la lectura.

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    1. Concuerdo contigo; es más, lo que dices va en la línea del último párrafo. Gracias por escribir.

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